lunes, 4 de enero de 2021

 

UN POCO A LO POCO.


Hablábamos anteriormente de dos métodos complementarios que con paciencia y perseverancia nos pueden ayudar en nuestra vida. Son el Hábito y la Meditación. El viaje es personal y único para todos los que lo emprenden. No hay dos procesos que sigan el mismo patrón o trayectoria. Todo depende de dónde empieces y de qué tan profundo quieras llegar. No hay nadie más que pueda decirte que necesitas un proceso de transformación en tu vida. Solo tú puedes decir cuándo estás listo para el cambio.


Puedes apreciar el alcance de esto de forma comprensiva e intelectual, puedes leer todo lo quieras sobre ello pero, llevarlo a cabo deja de ser simplemente una idea interesante y se convierte en una realidad experimental digna de realizar. Aunque puede haber tantas formas de practicar como practicantes, el proceso en sí mismo facilita la evolución porque relaciona lo que sucede en el inconsciente con lo que sucede en la vida cotidiana.


Por lo general, buscamos una solución rápida a nuestros problemas. Queremos una respuesta, una receta; queremos que nuestro dolor sea tratado, nuestro sufrimiento aliviado. Queremos una solución y la buscamos en una autoridad externa. Ésta es una expectativa legítima para muchos males físicos, pero no funciona con los problemas internos, lo cierto y seguro es que requiere mucho tiempo y constancia, es el pequeño sacrificio que hemos de pagar.


Hoy veremos una herramienta para la ayuda en la Meditación. La Relajación Muscular Progresiva.

Para muchos de nosotros, la relajación significa tumbarse en el sofá y relajarse frente al televisor al final de un día estresante pero, eso no es la herramienta que vamos a utilizar.


La Relajación la utilizaremos como introducción o paso previo a la Meditación. Recordáis cuando os decía en la Meditación Básica que buscarais un lugar tranquilo y que adoptarais una postura cómoda, bien, después de eso iremos a una relajación más intensa, esta es una herramienta para poder hacer una meditación mejor y más profunda...todo empieza en la respiración, como siempre.


La Respiración.


Con tu enfoque en la respiración completa, la respiración profunda es una técnica de relajación simple pero poderosa. Es fácil de aprender, se puede practicar en casi cualquier lugar y proporciona una manera rápida de controlar tus niveles de estrés. La respiración profunda también es la piedra angular de muchas otras prácticas de relajación.


A) Siéntate cómodamente con la espalda recta, afloja la ropa, quítate los zapatos y ponte cómodo. Pon una mano sobre su pecho y la otra sobre su estómago. Acuérdate que si estás tumbado, acostado, corres el riesgo de quedarte dormido.


B) Respira por la nariz sin forzar. La mano en tu estómago debe levantarse. La mano en tu pecho debe moverse muy poco.


C) Exhala por la boca, expulsando tanto aire como puedas mientras contraes los músculos abdominales de forma natural, sin forzar. La mano sobre el estómago debe moverse hacia adentro mientras exhala, pero la otra mano debe moverse muy poco.


D) Continúa inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Trata de inhalar lo suficiente para que la parte inferior del abdomen suba y baje. Cuenta lentamente mientras exhala. Trata de igualar los tiempos de inhalación y exhalación sin forzarlos.


Relajación Muscular Progresiva:


La relajación muscular progresiva es un proceso en el que tensas y relajas sistemáticamente diferentes grupos de músculos del cuerpo. Con la práctica regular, te da una familiaridad íntima con la tensión. Esto puede ayudarte a reaccionar ante los primeros signos de tensión muscular que acompaña al estrés. Y a medida que tu cuerpo se relaja, también lo hará su mente.

La relajación muscular progresiva se puede combinar con la respiración profunda para un alivio adicional del estrés.


Haremos un recorrido con nuestra mente, empezaremos por los pies y subiremos hasta la cara, tratando de tensar solo los músculos previstos.


A) Tómate unos minutos para inhalar y exhalar en respiraciones lentas y profundas, tal como hemos dicho.


B) Cuando estés listo, cambia su atención a su pie derecho. Tómate un momento para concentrarte en cómo se siente.


C) Tensa lentamente los músculos del pie derecho, apretando lo más fuerte que puedas. Mantén la posición mientras cuentas hasta 10.


D) Relaja tu pie. Concéntrate en la tensión que fluye y en cómo se siente tu pie cuando se vuelve flácido y suelto.


E) Permanece en este estado relajado por un momento, respirando profunda y lentamente.


F) Dirije tu atención a tu pie izquierdo. Sigue la misma secuencia de tensión muscular y liberación.


G) Avanza hacia arriba lentamente por tu cuerpo contrayendo y relajando los diferentes grupos musculares… piernas, glúteos, abdominales, pecho, manos brazos, hombros, cuello, cara, ojos…


Puede que requiera algo de práctica al principio, pero trata de no tensar músculos distintos de los previstos (por ejemplo, no tenses los dedos de los pies y los de la cara). Siente cómo se van relajando cada uno de ellos. Entonces enfoca tu atención en la respiración y medita tal como te indiqué.

Existen otros métodos más largos y profundos pero, para empezar esto es lo más sencillo… si, ya se, la mente parece funcionar por si sola, no le gusta que la domines, empezará hacer de las suyas, te picará la nariz, la cara o algo innombrable, tranquilo, relájate, vuelve a intentarlo, tal vez en otro momento, es lo normal, somos humanos, lo importante es coger el hábito. Ten en cuenta que irá poniendo trabas porque no está acostumbrada a tu disciplina, está aún asilvestrada y manda sobre ti pero, poco a poco la irás dominando a través del hábito.


El guerrero ha llegado


 


sábado, 2 de enero de 2021

 

MEMORIA.


No tenemos solamente un tipo de memoria. Según la neurociencia, tenemos varias clases de memorias. Una de ellas es la Memoria Espacial; ésta sirve para recordar nuestro entorno, tener un “mapa” de nuestro hábitat y saber la ubicación de las cosas que hay en él, no solo eso sino también un “retrato robot” de nuestro físico, una consciencia de cómo somos, que no necesariamente se ajusta de forma exacta a la realidad, es aproximada. Uno puede, al cerrar los ojos creer, que es más alto o más flaco de lo que se es en realidad.


Bien. Vamos a utilizar esa herramienta. En primer lugar, ubícate en un espacio que conozcas bien, por ejemplo tu casa. Ahora, siéntate en un lugar cómodo, respira tal como acordamos hacerlo durante la meditación, cierra los ojos e imagínate caminando tranquilamente por ella, por un pasillo, por una habitación, ve despacio, por que lo que quiero es que visualices cada una de las cosas que hay en ese lugar.

 

Esa habitación será tu palacio de la memoria, allí donde guardarás todo aquello que desees recordar.

En una cosa de ese lugar, pondrás escrito un recuerdo que tu quieras, lo escribirás mentalmente. Por ejemplo, deseo recordar un número o una fórmula o una fecha y la escribes en el cuadro principal del comedor de tu casa o en el cenicero de la mesita del café. Allí estará cada vez que lo quieras recordar. Con este sencillo ejercicio mental, las cosas se quedarán ancladas en tu memoria. Estás empezando a utilizar la Memoria Espacial para reforzar la Memoria Profunda.


Esto no es magia, se llama Mnemotécnia, es un conjunto de técnicas de memorización basada en la asociación mental de la información a memorizar, con datos que ya sean parte de la memoria o de la práctica cotidiana.


Pero recuerda, la meditación, como la Mnemotécnia hay que ejercitarlas, usando la repetición para crear el hábito. Un truco, que utilizo: En mi “palacio de la memoria” tengo colocados objetos que no existen en la realidad. Eso es debido a que cuando empiezas con el ejercicio, tienes suficientes cosas donde escribir pero, a medida que las vas “gastando” has de poner más objetos. Lo mejor es ponerlos en la realidad pero, la parienta te va a joder, con perdón. Así que he puesto más objetos imaginarios en la habitación, pero el truco está en poner objetos estrafalarios, raros, que no tengan relación con lo normal.

Por ejemplo, para recordar la fecha de la parienta (que siempre me daba la matraca con su cumpleaños), puse encima de la tv una caja de las que cuando las abres te sale de repente un payaso que entre sus manos tiene una tarjeta con la fecha.


Parece una tontería ¿Verdad? Solo te digo que lo pruebes, que seas constante, que no te salgas del método y que tengas paciencia. No pretendas que plantando una semilla, al día siguiente tengas ya el fruto, poco a poco irás “amueblando” tu casa.

 


 

domingo, 20 de diciembre de 2020

 

EL INCONSCIENTE.



Nuestra mente curiosamente se compone de dos sistemas, el llamado Consciente y el Inconsciente. No, no se trata de que tenemos dos personalidades como el doctor Jekyll y el señor Hyde, ahora lo explico, para ello hablaré del Inconsciente.


La mente inconsciente se define como un depósito de sentimientos, pensamientos, impulsos y recuerdos que están fuera de la consciencia. En el último post, ya os hablé de la consciencia humana.

Si, la cosa por arte de magia, se nos ha complicado, al parecer tenemos una función en nuestro cerebro que está fuera de nuestra consciencia, es decir que no nos damos cuenta de algunas cosas (muchas o pocas) que “circulan” por nuestra mente, sin embargo el inconsciente continúa influyendo en el comportamiento a pesar de que las personas desconocen estas influencias subyacentes.


El inconsciente es de gran importancia, hemos de tener en cuenta que si hacemos una burda comparación a modo de ejemplo, sería como un iceberg y todo lo que está sobre el agua representa el consciente, mientras que todo lo que está debajo del agua representa el inconsciente.


No deseo extenderme sobre teorías enunciadas por Freud y sus muchachos sobre los instintos e impulsos básicos fuera de nuestra conciencia, tales como los instintos sexuales o los instintos de muerte que incluyen cosas como pensamientos de agresión, trauma y peligro. Ni si quiera os hablaré sobre la interpretación de los sueños, en los que Freud creía que podía descubrir el contenido de la mente inconsciente donde existían los deseos reprimidos y los recuerdos dolorosos de la infancia.

No, no me meteré en esos berenjenales pscológicos.


La mente consciente es la que aparentemente utilizamos en el quehacer diario de nuestro pensamiento, lo que se llama la razón o la lógica. La mente inconsciente, como ya he dicho es como un depósito donde se va acumulando la información “secundaria”. Haciendo otra burda comparación a modo de ejemplo, sería como el café turco. En el fondo de la taza se encuentra el poso o el marro de café y en la superficie, el café líquido como tal.


La mente inconsciente, lo que en realidad hace es controlar nuestras acciones involuntarias y condicionar nuestras acciones voluntarias. Lo maravilloso de este sistema, de esta función de la mente, es que no puede distinguir entre lo que imaginamos y la realidad. Por lo tanto, la mente inconsciente, acepta lo que la mente consciente piensa.


Eso tiene una consecuencia fantástica, que es determinante en nuestras vidas. Si tu le das a tu mente inconsciente “inputs” positivos, los va aceptar como verdad y formarán parte de tu ser. Pero, también es una moneda de dos caras, si tu le das “imputs” negativos, caminarás por el lado oscuro de la vida, para decirlo de forma menos dramática posible. Eso pasa, por que la mente inconsciente no puede racionalizar, analizar o razonar, traga lo que le das, así de sencillo.


Conclusión. Si deseas cambiar algo adverso, negativo en tu vida, ahí tienes el proceso pero, seamos serios, los objetivos han de ser realistas, alcanzables, medibles, positivos y sobre todo personales, de tu interior. No pidas ser millonario, tener a Miss Universo en la cama, una mansión de 500 m² y un Bugatti Centodieci en el garaje. Eso no funciona así. 




 

sábado, 5 de diciembre de 2020

NIHIL NOVUM SUB SOLE



La meditación tiene unas bases arraigadas en los tiempos lejanos, en las culturas orientales tales como el budismo, el hinduismo, el jainismo y el sijismo. Éstos se originaron en la India, desde donde se extendieron a gran parte del este de Asia. La más conocida por nosotros es el Budismo, creado entre los siglos IV y V a.C, que fue adoptando en cada zona o país la especial idiosincrasia de éstos, creando varias escuelas distintas: Theravāda (Escuela de los Ancianos, la más ascética), Mahāyāna (El Gran Camino, la más popular), Madhyamaka, Yogachara, Tantra, Escuela de Meditación (Dhyana, Ch’an, Son o Zen), etc.

En el siglo XIX fue cuando el Budismo empezó a ser conocido en Occidente, a través de los grandes imperios coloniales europeos que se interesaron por las antiguas culturas de la India y China.
En Inglaterra, por ejemplo, surgieron muchas sociedades para devotos de "lo Oriental",como la Pali Text Society (Sociedad de Textos Pali) de T.W. Rhys Davids y la Buddhist Society (Sociedad Budista) de T. Christmas Humphreys, donde se conocieron los primeros monjes occidentales, como Allan Bennett, quizá el primero, que tomó el nombre de Ananda Metteya. También en Alemania y Francia, el Budismo hacía furor en aquel tiempo.

En los Estados Unidos había una similar corriente de interés a través de los miles de inmigrantes chinos que llegaban a la costa oeste a finales del siglo XIX, como mano de obra barata para la construcción de las líneas de ferrocarril y otras industrias en expansión.
Más adelante, después de la Segunda Guerra Mundial se volvió a renovar el interés, ya que muchos budistas asiáticos (como el escritor Zen D.T. Suzuki) llegaron a Inglaterra y a los Estados Unidos.
En la actualidad, se cree que hay más de 300 millones de budistas en todo el mundo.
El Budismo, así como su principal exponente, la Meditación, ya sea como religión, como filosofía de vida o como práctica neuropsicológica, va empapando nuestras culturas.

Algunos de nosotros lo descubrimos a través de los libros de Hermann Hesse (Siddartha), Alan Wilson (El camino del Zen), Thomas Merton (El Zen y los pájaros del deseo), Lopsan Rampa (El tercer ojo) o incluso a través del Maharishi Mahesh Yogi y su Meditación Trascendental (MT) que tanta fama le dio The Beatles.

Pero... ¿Por qué la meditación es algo importante para nosotros?.
Pues por que la meditación desarrolla tu consciencia… y ¿Qué es la consciencia?.
Pues la consciencia, es un estado de la mente que nos permite darnos cuenta de nuestra propia existencia, de la del resto del mundo y de las cosas que nos rodean. La consciencia es personal pues, sólo podemos sentir la propia consciencia y nunca la de los otros, mi consciencia es mía, y sólo mía. La consciencia te da opción de cómo quieres relacionarte con los demás y sobre todo, contigo mismo.

Una de las características más especiales de la consciencia humana es la de ser consciente de ella misma, es decir, no sólo somos conscientes, sino que además somos conscientes de que somos conscientes y podemos pensar en nuestros propios pensamientos.
A eso lo llamamos metaconsciencia o autoconsciencia.
La metaconsciencia potencia extraordinariamente nuestra capacidad consciente, haciendo que podamos razonar en profundidad para conocernos mejor, resolver problemas y tomar decisiones. El pensar en nuestro propio pensamiento puede también potenciar nuestras emociones y sentimientos haciéndolos más intensos y poderosos para controlar nuestra conducta y eso precisamente, es lo que hace la meditación.

Hay muchas clases de meditación, tantas como seres humanos. La meditación en su vertiente occidental más moderna adopta varios nombres: Meditación básica, Sofrología, Coaching, Mindfulness, para nombrar algunas, más tropecientos mil seminarios, cursillos, etc. Están desposeídas de todo contenido “religioso” o “místico” y adaptadas a nuestra forma de pensar. La meditación también se estudia en el campo de la psicología, el aprendizaje y de la neurociencia, esto es lo más interesante.

 



martes, 1 de diciembre de 2020

 

MEDITACIÓN BÁSICA.



La meditación no es dejar la mente en blanco, nada de eso, lo que hace la meditación es salir del pensamiento descontrolado, cosa que es muy diferente. La meditación no es algo místico, es una práctica que potencia tus capacidades psicológicas y desarrolla tu conciencia. Esta práctica básica es bien sencilla, solo tienes que sentarte, respirar, centrar tu atención en la respiración y mantener una actitud de calma.


Sentarse donde uno esté cómodo, una silla, un sofá, un sillón, apoyando tu espalda, puedes utilizar algún cojín si quieres. Tu postura ha de ser confortable. Los más ortodoxos te dirán que has de mantener la espalda recta, sentarte en el suelo en una posición llamada de loto, con las piernas cruzadas o una encima de la otra. Bueno, esto no es necesario pero, si tu lo puedes hacer, adelante. Lo importante es que mantengas una posición distendida la cual, no te provoque molestias más adelante. Lo que no te recomiendo es tumbarte, por que lo más probable es que te duermas.


Respirar con los ojos cerrados. Al inspirar o inhalar, por la nariz o por la boca, “llenas” tu barriga de aire, es decir llenas tus pulmones sacando tu barriga al ser empujada por el diafragma. Al exhalar o expirar, lo haces por la nariz o por la boca. Esto es hacer una respiración abdominal o diafragmática.


Centras tu atención en tu respiración. Tu cuerpo respira sin que tengas que forzar la respiración, solo observa como vas respirando. Cuando enfocas tu atención en la respiración, tu mente se “ancla” en este momento presente, por que tu respiración es algo que sucede aquí, ahora y tu mente está sujeta en el presente, no va hacia el pasado o al futuro, está en el presente y está aquí, no va a ningún lado.


Al estar tu mente anclada en la respiración, es una señal para que tu sistema nervioso se equilibre, ¿por qué? Por que en este momento presente, no hay amenazas acechándote, estás en la tranquilidad de tu espacio personal. Tu sistema nervioso libera una gran cantidad de recursos, que desactivan los mecanismos biológicos del estrés y la ansiedad.


En este estado, además de recuperar el dominio de tu atención y regular nuestro sistema nervioso, mantenemos una actitud ecuánime, equitativa y razonable ante la vida. Nos entrenamos para no ser tan dramáticos, tan pesimistas cuando las cosas no salen como a nosotros nos gustaría y nos enseña a lidiar con aspectos negativos que nosotros tenemos, como la frustración, la preocupación, la ansiedad, la hostilidad, la desesperación, etc.


Pero, no todo es tan sencillo. Nuestra mente, cotidianamente acelerada, adicta a las substancias tales como las hormonas que libera nuestro sistema nervioso en los momentos de desequilibrio, se pone a saltar de pensamiento en pensamiento y como adicta, reclama su dosis de forma enérgica y entonces te dan ganas de dejar lo que estás haciendo, te sientes frustrado, que no lo estás haciendo bien.


Que tu mente se distrae durante la meditación, es lo normal del mundo, desde el principiante al veterano que lleva cientos de horas a sus espaldas. La función del cerebro es la mente y la mente genera pensamientos, como la función del corazón es que la sangre circule por las venas. Si te distraes, retorna al enfoque de la respiración. La función de la meditación es desarrollar esa actitud de sosiego, la actitud es la clave, ser tolerante contigo mismo, con tu proceso y saber que cuando los pensamientos negativos aparezcan, puedas dominarlos. Para esto sirve esta meditación básica, una herramienta de mejora en nuestra psicología. El primer paso para el cambio. 


 


domingo, 29 de noviembre de 2020

 

RESPONSABILIDAD.


Por inercia, seguimos llamando móvil o celular al computador ultra delgado y ligero que cada uno de nosotros llevamos encima. Esta máquina lo es TODO. Si, es un móvil, una cámara de fotos, una grabadora, un televisor, un gps, una filmadora, una consola de juegos, un navegador de internet, una linterna, un reloj despertador, una calculadora, un equipo de música, un archivador, un mensajero, un traductor instantáneo, una radio...y muchas cosas más.


No solo es TODO, está con nosotros en todo lugar y en todo momento, ofreciendo la promesa de un flujo ilimitado de contenido, capaz de llenar el vacío de cada instante de nuestra vida.

Y sin embargo, en esta era de hipercomunicación, la cantidad de gente que se siente sola, va en aumento, jamás fue tan alta como ahora. No hay peor soledad, que la soledad rodeado de gente.

Hasta ahora, solo un puñado de compañías aplicaban estos mecanismos de los que les he estado hablando anteriormente. Pero nuevas empresas están desarrollando nuevos softwares para desarrollar nuevos métodos manipulativos para llevarlos a todos los productos digitales. El uso de la manipulación y el hackeo de nuestra atención, de nuestra mente, acaba solo de empezar.


Entonces, nos preguntamos ¿Qué hemos de hacer?. ¿Abandonamos los móviles y nos damos de baja en las redes sociales?. No, no hace falta llegar a tanto, las ventajas de estar conectados son demasiado grandes como para renunciar a ellas, aún que estemos en una lucha desigual entre compañías muy sofisticadas y usuarios que actúan con ingenuidad.


Firmamos un contrato, escrito por la otra parte, sin ni si quiera poder leer, ni saber lo qué en realidad estamos firmando. Para nivelar nuestra posición, necesitamos entender cómo funcionan estos mecanismos para poder defendernos de la manipulación. Si nos preguntamos, ¿cómo cada una de estas compañías gana dinero?, resulta fácil imaginar qué tipo de conductas pueden estar tratando de inducir en nosotros y qué tipo de información nos dan para hacerlo.

Por ejemplo: La próxima vez que uses una aplicación de citas, ten presente que el negocio de estas compañías es que BUSQUES, no que encuentres.


Es momento de abandonar la ingenuidad y lanzar la contraofensiva. Podemos recuperar el control de nuestra vida, para aprovechar los beneficios de la tecnología sin quedar atrapados en ella.

Aprovechar los recursos de la supercomputadora que llevamos con nosotros para CREAR, y no solo para consumir. Usarla para crear experiencias compartidas en vez de quedar cada uno, encerrado en su propia pantalla. El desafío está en poner las plataformas y dispositivos al servicio de la vida que queremos vivir, no de la vida que OTROS necesitan que vivamos. Necesitamos pues, un alto en el camino, ejercer nuestra toma de decisiones racional, analítica y deliberada lo más posible. Esto es, vivir con RESPONSABILIDAD, ser conscientes de lo que está pasando a nuestro alrededor y a nosotros mismos. 


 

 

LIBERTAD.


En vista de todo lo explicado anteriormente, podemos llegar a pensar si somos libres para tomar decisiones o por el contrario, no lo somos. Evidentemente, visto el planteamiento anterior, la libre toma de decisiones se hace bastante difícil, además, podemos ver lo que está ocurriendo en la actualidad.


Hace algunos años, la universidad de Stanford, una universidad privada estadounidense, ubicada en Stanford, California, a unos 56 km al sureste de San Francisco, célebre por la calidad de su enseñanza, por su riqueza y su proximidad a Silicon Valley, cuna de algunas de las más importantes empresas de tecnología punta, tiene un curioso e importante laboratorio que recibe cada año una extraordinaria financiación.


Este laboratorio creado en 1997, es el Stanford Persuasive Tech Lab (Laboratorio de Tecnología Persuasiva), un término que acuñó BJ Fogg mientras realizaba un trabajo de posgrado en la Universidad de Stanford en la década de 1990. En este laboratorio, brillantes investigadores trabajan para ver cómo usar las páginas web y las aplicaciones de los móviles que nosotros utilizamos, para manipular lo que pensamos y lo que hacemos.


Intentar persuadir a los demás, es tan viejo como el mundo pero, los dispositivos digitales y el enorme volumen de información personal acumulado acerca de nosotros, a partir de nuestra actividad on line, crean una nueva vía para la manipulación de nuestros pensamientos, de nuestras decisiones y por lo tanto de nuestras acciones, aprovechando las vulnerabilidades de la mente y maximizar el efecto adictivo detectadas por la economía del comportamiento, la psicología y la neurociencia.


Los ejemplos son abundantes, en la escala social: intentos para manipular elecciones, la proliferación de noticias falsas, el agrandamiento de todas grietas sociales.

En la órbita personal, padres que no atienden de forma correcta a sus hijos, hijos que se “desconectan” de sus padres, ambos abstraídos en la red. Reuniones familiares en las que cada uno está más pendiente de lo que ocurre en su pantalla que lo que pasa a su alrededor. Y una dificultad cada vez mayor para concentrarnos y utilizar más nuestra mente lógica, racional, analítica y para demostrar nuestro afecto, nuestra empatía, nuestro apoyo y nuestro amor hacia los nuestros.


Todo esto se inició bajo el concepto de que todo lo de internet tenía que ser gratuito, sin cobrarles a los usuarios. Entonces, lo primero que hicieron fue, poner publicidad y empezar a cobrar a los anunciantes. Después vino empezar a recopilar todos los datos personales para segmentar los mensajes que nos dan a cada uno; es decir mensajes personalizados, aquellos que tu quieres oír y que fomentan la toma de decisiones automáticas.

Finalmente, para aumentar sus ganancias, cada compañía necesitó que pasáramos más y más tiempo enganchados a su plataforma. Así empezó el hackeo de nuestra mente.

Cuando el producto que las empresas venden atrae tu atención, todos compiten contra todos, Facebook compite contra otra red social, Instagram, Youbube, Twitter, etc y éstas contra todos.

Cada segundo, que no estás ahí, hipnotizado, es tiempo que ellos no pueden vender sus anuncios.

Por eso, utilizan notificaciones visuales, sonoras y todo tipo de trucos para distraerte de cualquier cosa que estés haciendo, incluso cuando estás utilizando las demás plataformas.

El fundador de Netflix, Inc. Reed Hastings, declaró que su mayor enemigo es el sueño.Su meta es que durmamos menos para que pasemos más tiempo mirando series.

 Vender productos que no nos hacen bien, tampoco es nuevo; pero al menos, los dueños de las tabacaleras actuaban a la defensiva. El fundador de Netflix, Inc. No tiene ningún reparo para decirnos a la cara que, su compañía está dispuesta a inducirnos hábitos totalmente contrarios a nuestra salud, con tal de ganar más dinero.

Cuando vamos a comprar un producto, tenemos cierta desconfianza. Por ejemplo, al comprar unos zapatos nos preguntamos si serán cómodos, si tendrán buena calidad, si pagaré un precio razonable… pero, cuando el producto es gratis, bajamos la guardia. (Si, ya se que Netflix no es gratis). Si el producto es gratis, tendríamos que desconfiar mucho más aún.

¿Por qué querría una gran empresa multinacional, incurrir en los enormes costos que implica desarrollar toda una red social, una plataforma de videos, un sistema de correo electrónico, para que lo usemos gratis?. Nada es gratis en el mundo de las empresas.

El deseo de encontrar a alguien a quien amar o que nos ame, nos deja en una posición especialmente vulnerable. La secretaría de Defensa del Consumidor de EE.UU, en Octubre del 2019, demandó a la mayor empresa mundial de citas, acusándolos de aprovecharse de la desesperación de quienes no pudiendo encontrar pareja, fueran contactados por perfiles falsos, invitándoles a pagar para entrar en contacto con estas personas inexistentes, que después jamás devolverán sus mensajes.

Todo vale para retener a los usuarios y quedarse con su dinero.

La recomendación Mundial de la Salud para los menores de DOS años es que no pasen ni un segundo delante de una pantalla, pero la realidad es bien distinta. El promedio para niños de dos años es de dos horas y media al día y un tercio de bebés utiliza pantallas antes de caminar.

En esta etapa tan crucial para el desarrollo del sistema nervioso y de la psiquis, el “chupete electrónico” es un tentador escape para los padres y reemplaza al contacto físico, el uso de la palabra y los juegos de crianza. Muchos padres, incluso se enorgullecen de la habilidad de sus bebés para manejar los dispositivos. No ven las experiencias y aprendizajes sociales, la adquisición del lenguaje, el refuerzo de la atención y el desarrollo socio-emocional que sus bebés se pierden.

El mayor peligro es la despreocupación de los adultos hacia sus propios hijos.


 

  UN POCO A LO POCO . Hablábamos anteriormente de dos métodos complementarios que con paciencia y perseverancia nos pueden ayudar en nu...